The Last Chupito

" Vine a este mundo para hacer el mal.
Mentir, asesinar, traicionar a mis amigos...
Pues bien; no lo pude hacer peor.
Mentí cuando debí sincerarme,
maté a quien no debía,
y traicioné a mis enemigos.
Tal es mi naturaleza"
Visconti
Luis- Que bonico en esta foto, Telma.
Telma- ¿ Te acuerdas cuando lo dejaron a la puerta del teatro ?
Luis- Uuummm... Era tan chiquito... Con esos cuernos tan chiquitos, y aquella navaja...
Telma- Ya tenía sangre seca la Moki.
Luis- De cortarse el cordón umbilicual
Telma- Que bruta eres.
Luis- Era tan lindo... Y sonreía, como nos sonreía... Ay, nena, no puede ser. ¿ Recuerdas cuando volvía del cole todo magullado ?
Telma- Y sonriendo. Hecho unos zorros, pero con aquella carita de satisfacción... Y como se recostaba en nosotras, sangrando y sonriendo.
Luis- Pues la verdad es que bien le sirvió el aprendizaje para la vida que después llevó.
¿ Te acuerdas cuando se hizo el amo de las sombras de la ciudad ?
¿ Y cuando formó " The Last Chupito " ? Qué talento...
Telma- ¿ Como voy a olvidar a mi chiquito ?
Luis- Nuestro, sister. Nuestro chiquito.
En la 1ª Internacional cada uno pone precio a su vida según le parezca, y el de Visconti, con la insolencia de su juventud, es caro. Muy caro.
Visconti- Niña, un chupito de Magno. Y ponle al Moroloco lo que quiera.
Moroloco- Gracias, jefe. Niña, una absenta !
Visconti- ¿ Pero a tí tu religión no te prohibe el alcohol ?
Moroloco- El alcohol sí, pero de la absenta el profeta no dijo nada.
Visconti- Ya te vale. Oye, esta tarde ensayamos. ¿ Has avisado a Isi ?
Isi el "Químico".
El puto amo de la noche y el día.
El dueño del insomnio.
Además pulsa el bajo como un demonio.
Niña- A ver cuando me tocáis unas lindas melodías, chicos.
Visconti- ¿ Y porqué no nos contratas por nuestro debú ?
Niña- Cuando quieras, guapetón. Ya sabes que la 1ª Internacional es tuya.
Como entendiéndolo todo, el gallo de pelea aletea orgulloso desde lo alto de la máquina tragaperras mientras sus pollitos se paralizan primero para después atacar a picotazos los piés de Moroloco.
Moroloco- Saca de ahí, puto pollo !! Un día de estos me voy a dar una panzá con vosotros que...
" Porque van a hacer un guiso de pollitos en arroz,
yo a los pollos les aviso para que corran la voz "
Suena Lila Downs mientras la Niña llena el bar de carcajadas melladas.
Ríe el moro, el gallo kikirikea, y Visconti sonríe pensativo.
Un desonocido entra en el bar, se acerca a la barra, y dirijiéndose a la Niña...
- Un anís, señora -
La Niña se tapa las mellas mientras acerca la copa y la botella.
El hilo denso del anís surfea el vidrio.
- Me han dicho que podría encontrar aquí a un caballero que se hace llamar Visconti -
- ¿ Y quién pregunta por ese caballero ? -
- Alguien discreto, señor -
- Pues a ese tal Visconti le gusta saber con quién habla...-
- Santiago Duchamp, para servirle -
- No habrá venido a hablar conmigo de arte moderno, verdad ? -
- Es un placer conocerle, señor Visconti, y aunque el arte de vanguardia es tentador, vengo a proponerle otro tipo de negocio. -
- El gusto es mío, señor Duchamp. Le escucho. No se preocupe, estamos en confianza, aunque si prefiere que nos sentemos en aquella mesa...-
- Lo prefiero -
Mientras se acomodan, Visconti piensa en la letra de su última ranchera.
" Mi sangre corre por el valle de tus tetas,
mi cuerpo se vende a cambio de metralletas,
los muchachos de la poli me cortan la huida,
poderosos, horrorosos, me cortan la huida "
Continuará...
Aquel león la comía justo por el coño.
Lamía y chupaba.
Ella sonreía.
Sus bigotes le hacían cosquillas.
Estuve con tu madre cazando luciérnagas, y discutimos.
Tortilla de insectos luminiscentes y ajos tiernos.
Aquel viaje a Ibiza fué el fin del regreso.
No recuerdo tu nombre, pero sí tu culo sonriendo mientras peleaban por tí
mis amigos.
El león se comió tu culo y a mis amigos, y cuando me arrancó el resto de tu cuerpo
rugió suavemente :
Eres The Last Chupito, querido.
Ironía de vanguardia.
Vuelta a un pasado que pasó. Tren que no pasa de Cartagena.
Última parada y autobús hacia La Manga.
Mal menor, Mal mayor.
El Marcha, Nuevo puerto bello.
Calarreona, Trips, ZM y el Palmero.
Salinas pequeñas de mosquitos enormes.
Noches que mueren al amaneccer como dráculas de neón y mar renacen cuando cae la noche sobre la pantalla de un cine de verano.
Malezas, Malezas...
A veces pienso que nos conocemos de toda la vida,
Juan Malezas.
Pero no.
Fué una noche a principios de Julio del 85.
Tú no tenías puta idea de poner una copa, y yo...
yo quería un chupito de Magno.
- ¿ De qué ? -
- De Magno, tío, la coñá -
- Sí, la coñá. Pues no tengo -
- Sí tienes. Detrás de tí -
- Yo no tengo nada ni nadie trás de mí, cornudo,
y si quieres tan sólo mi sonrisa,
que sepas que en el Surfing pagan por ella -
- Voy buscando a Juan. Un tal Malezas -
Los chupitos bailaron aquella noche.
Las chicas bailaron aquella noche.
Todo diós bailó aquella puta noche.



La memoria es selectiva, y Malezas no recuerda el nombre del generoso escote que tiene delante.
La distancia entre la 1ª Internacional y el 4 Rosas es un suspiro donde las noticias viajan.
Un encargo a La Manga. La Manga...
_ Querida, ya nos vemos.
_ Me vas a llamar ?
_ Claro, guapa.
- Si no tienes mi número. Apunta.
- Apunto al pezón izquierdo, nena.
Visconti a La Manga. ¿ Qué será, será..? El taconeo de la chati se pierde al tiempo que vuelven los recuerdos.
No fué el verano del 85. Fué en primavera. Aquella lejana primavera en la que a Juan Malezas le encargaron un cartel para un bar que se montaba en La Manga del Mar Menor, o mayor, según se mire.
Eran los años de la escuela valenciana de dibujo. Escuela franco-belga. La línea clara.
Mique Beltrán, Daniel Torres, Micharmut, Sento...
- Mariquitas, decían los del Víbora, pues nosotros somos la línea chunga !!
¿ Qué habrá sido de aquél cartel ? Bueno, de los que hizo, porque hizo varios.
Como todo en su vida, sin rastro de originales de tebeos, carteles,diseños ni amantes.
Todo perdido, menos aquella técnica pre-ordenador de tinta china, acuarela y témperas.
Y el pincel. El puto pincel.
¿ Como eran ?


Soy Susana. Ese es mi nombre, Susana.
Pero los cabrones del " Marcha " me llamaban " La Metralleta "
Así me apodó Juan Malezas.
Antes de trabajar en aquél tugurio había conocido a muchos hijos de puta.
Después también, pero aquél era el hijo de puta más grande que jamás conocí.
Y me volvía loca.
Ya el primer día hizo que me corriese como una...
Qué maricón, como me folló.
Y después me tenía como perra en celo restregándome por donde él pasaba.
Y él pasaba. Pasaba de mí.
Así era Malezas.
Te hacía lamer la miel más dulce y luego pasaba.
Qué hijo de puta.
Decía que yo era la primera ametralladora del Oeste.
Nunca lo entendí, porque yo no hablo mucho...
Bueno, sí, rajo por los cuatro costados.
Que hijo de puta, como me hacía callar.
Y gritar.
Chasqueaba los dedos y allí estaba yo, a cuatro patas y calladita.
De " La Metralleta " a Susi " La Metra "
Buen nombre para una puta, me decía el muy cabrón.
Un seductor nato, un manipulador.
Calladito casi siempre, pero te miraba y te desnudaba, te ponía el coño como un bebedero de patos, y te volvía a vestir. Sólo con la mirada, el jodío.
He de reconocer que lo pasé muy bien cuando me follaba y muy mal cuando no.
Ayer, después de tantos años, soñé con él.
Juan Malezas. Qué hijo de la gran puta, cariño...
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